miércoles, 6 de noviembre de 2013
jueves, 31 de octubre de 2013
Estos son mis miedos ¿son tan diferentes a los tuyos?
Aprovechando Hallowen hemos decidido hablar sobre el MIEDO, más concretamente sobre nuestros miedos y para ello durante esta semana hemos estado trabajando para expresar nuestros miedos individuales a través de imágenes.
Primero hemos escrito cada uno un miedo que tengamos hacia algo o alguien y luego los hemos leído en grupo.
Después hemos decidido entre todos que imágenes podíamos tomar para expresar ese miedo. Hemos hecho unas fotos y ¡listo!. Aquí está el resultado.
Esperamos que os guste tanto como a nosotros. ¡Seguiremos dando guerra!
De postre os dejamos este texto que hemos encontrado en al red y que nos gustó leer.
LO QUE HACE EL MIEDO
En una tierra en guerra, había un rey que causaba espanto. Siempre que hacía prisioneros los llevaba a una sala donde, en un lado había un grupo de arqueros y, en el otro lado, una inmensa puerta de hierro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre.
En esta sala hacía formar en círculo a los prisioneros y les decía:
"Ustedes pueden elegir entre morir por las flechas de mis arqueros o pasar por aquella puerta".
¡Todos elegían ser muertos por los arqueros ante el temor de lo que hubiera detrás de ella!
Al terminar la guerra, un soldado que durante mucho tiempo sirvió al rey, se dirigió al soberano:
– Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?
– ¡Dime, soldado!
– ¿Qué había detrás de la asustadora puerta?
– ¡Ve y mira tú mismo!
El soldado, entonces, abre temerosamente la puerta y, a medida en que lo hace, rayos de sol entran y aclaran el ambiente...
Y, finalmente, él descubre, sorprendido, que la puerta se abría sobre un camino que conducía a la ¡Libertad!
El soldado, admirado, solo puede mirar a su rey, sin articular palabra. Y el Rey le dice:
– Yo les daba a ellos la elección, pero preferían morir a arriesgarse a abrir esta puerta.
– ¿Cuántas puertas dejamos de abrir por el miedo de arriesgar?
– ¿Cuántas veces perdemos la libertad y morimos por dentro, solamente por sentir miedo de abrir la puerta de nuestros sueños?
– ¡Piensa en eso!
– ¡Te deseo una hermosa vida, sin miedo de abrir nuevas puertas!
"Ustedes pueden elegir entre morir por las flechas de mis arqueros o pasar por aquella puerta".
¡Todos elegían ser muertos por los arqueros ante el temor de lo que hubiera detrás de ella!
Al terminar la guerra, un soldado que durante mucho tiempo sirvió al rey, se dirigió al soberano:
– Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?
– ¡Dime, soldado!
– ¿Qué había detrás de la asustadora puerta?
– ¡Ve y mira tú mismo!
El soldado, entonces, abre temerosamente la puerta y, a medida en que lo hace, rayos de sol entran y aclaran el ambiente...
Y, finalmente, él descubre, sorprendido, que la puerta se abría sobre un camino que conducía a la ¡Libertad!
El soldado, admirado, solo puede mirar a su rey, sin articular palabra. Y el Rey le dice:
– Yo les daba a ellos la elección, pero preferían morir a arriesgarse a abrir esta puerta.
– ¿Cuántas puertas dejamos de abrir por el miedo de arriesgar?
– ¿Cuántas veces perdemos la libertad y morimos por dentro, solamente por sentir miedo de abrir la puerta de nuestros sueños?
– ¡Piensa en eso!
– ¡Te deseo una hermosa vida, sin miedo de abrir nuevas puertas!
martes, 10 de septiembre de 2013
Carta de Despedida
¡Hola a todos y adiós también!
Estoy muy contenta de haber venido a Pedrosa de nuevo. Vine hecha polvo... pero con ganas de acabar con mi problema con los trankimacines y la metadona, y lo he conseguido.
Os tengo que dar las gracias a todos pues me habéis ayudado mucho sobretodo a nivel psicológico, con los educadores y con el equipo médico. Os estoy muy agradecida pues siempre, siempre, me habéis escuchado y ayudado, pero mucho.
A los compañeros que se quedan os animo a que cuando tengáis un problema lo habléis con los educadores y el resto del equipo. A mi personalmente me ha servido de desahogo y me he sentido satisfecha con sus contestaciones. No os metáis en malos rollos, pues eso nos perjudica: comentarios sobre drogas, que si has dicho o no has dicho, etc. Apartaos de esos malos rollos pues a veces te suelen llevar a la calle, a hacer la misma vida.
Son muy importantes las dinámicas, el blog, las reuniones... pues si uno pone de su parte te ayudan mucho. Hemos venido a curarnos no a echarnos novio o novia, no a hablar de fulanito o menganita, hacer bien vuestro tratamiento y pensar cada uno en si mismo tirando hacia adelante.
¡Ánimo a todos! os lo digo de todo corazón, el tiempo cuando quieres darte cuenta ya pasó y has tenido que hacer bien la terapia. Yo me siento muy contenta pues he aprendido de lo bueno y de lo malo, pues a mi me perjudican los malos rollos por eso cuando hay mucho mamoneo lo mejor es apartarse de todo.
Deciros de nuevo que me siento fuerte y muy orgullosa de mi misma pues también he cometido mis errores pero los he reconocido y he aprendido a valorar las cosas, la familia, los amigos de verdad, en fin todo.
Espero no recaer nunca más pues tengo 47 años y ya he sufrido y pagado por ello así que ahora a afrontar mi nueva vida en la calle. Ojalá lo consiga.
Me voy con pena por dejar a tantos compañeros con su tratamiento pero contenta y con ganas de seguir luchando. Ya os veré cuando venga a hacer controles y preguntaré por todos. Espero que os vaya bien, os lo deseo de todo corazón. Estoy muy agradecida a todos y me siento orgullosa de que haya personas que quieran luchar por su vida.
Ánimo y a tirar para adelante campeones. Yo pienso que todos podemos ¿Quién dice que no?. Gracias por escucharme, un abrazo muy fuerte para todos.
Elena
miércoles, 4 de septiembre de 2013
QUERIDO YO (DOS PUNTOS)
Siguiendo la idea del artículo:
de esta semana del XLSEMANAL que venía con El Diario Montañés nos hemos propuesto escribirnos una carta a nosotros mismos cuando teníamos 16 años. Aquí os dejamos dos ejemplos de lo que hemos escrito. Esperamos que os resulte interesante:
Querida yo: te quisiera aconsejar en ciertas cosas; aprovecha tu tiempo en una carrera, en estudiar para ser alguien en la vida puesto que es muy necesario en un futuro.
Apártate de las malas compañías, déjate de chicos, vive la vida al máximo y nunca jamás pruebes las drogas para pasártelo bien. Son una ruina y matadoras.
Jamás te acerques a un gitano como pareja, ellos son muy diferentes a ti y te va a hacer sufrir muchísimo, no te lo mereces.
El rubio te quedará bien, te gustará la música. Serás muy sincera de lo cual tienes que estar orgullosa de ello, serás honrada y buena amiga.
Ahora, tendrás tú carácter, tendrás que saber controlar tus impulsos y pensar dos veces las cosas antes de actuar, aunque te sea difícil.
No tengas prisa en tener hijos, hay tiempo de sobra, sigue siendo cariñosa como tú eres y siempre da cariño a quien lo necesite y tu familia.
Un saludo de yo misma.
Querido yo: espero que sigas con tu profesión y familia como has soñado tantas veces y no hagas caso de tanta gente que puede llevarte por malos caminos.
Está bien que te diviertas con tus amigos sabiendo hasta dónde puedes llegar.
Sigue haciendo algunos de los deportes que te gustan tanto y tan bien te lo pasas cuando los practicas y déjate de hacer tanto el tonto como estás haciendo y mira un poco más por lo tuyo y los tuyos.
Con mucho cariño se despide C.
Posdata: cuídate mucho Chaval.
viernes, 23 de agosto de 2013
Entrevista a un Alcohólico
Entrevista
a un Alcohólico
-¿A que edad comenzaste a beber?
-Que yo recuerde fue
alrededor de los catorce años, cuando mis amigos y yo empezábamos a escoger un
oficio para el futuro, empezando a trabajar de aprendices en un taller; por
aquel entonces se podía escoger.
Empezamos a ganar por
aquella época, un pequeño sueldo y ya nos podíamos permitirnos el lujo de tomar
un aperitivo los fines de semana, que podía ser vino blanco o vermouth con unos
caracolillos o rabas; esto comenzaba a ser una costumbre, un habito social
entre amigos; así comenzó la carrera hacia el alcoholismo.
-¿Cuándo llego a ser un problema?
-El problema ya estaba
latente, no se si por herencia genética, o la malformación que yo hice de ella.
Yo no creía que fuese un problema, todos mis amigos lo hacían y los oficiales
también, era normal y no estaba mal visto.
Cuando realmente fue
problema es cuando me levantaba por las mañanas con resaca, pero volvía a beber
y se me pasaba aunque tenia mal cuerpo durante todo el día por la tarde seguía
tomando algo y me iba encontrando mejor; empecé a creer en la dependencia y eso
si que era un problema; hay estaba, no era latente era una realidad.
-¿No pudo ayudarte nadie?
-No, mucha gente lo
intento pero no pudieron mas que darme consejos; entre ellos mi madre que me
aviso de lo que me pasaría - si seguía bebiendo-, en un futuro próximo pues de
eso, ella entendía pues lo había visto en casa y no nesitaba mas; en mi casa ni
en la calle, no había otra clase de ayuda ni recursos.
-¿Intentaste dejarlo?
-Si, pero me resulto imposible, lo deje varias
veces –en días contados cada vez- y volvía con mas ganas, refugiándome y escudándome
en disculpas –como no puedo, la semana que viene empiezo, tengo tiempo-,
después me autocomvencia de que el fracaso era normal; que yo podía aguantar
durante mucho tiempo ese ritmo sin pasarme nada y dejaba de intentarlo; que si
los demás bebían y no se convertían en alcohólicos, por que yo lo iba a ser yo,
esa era mi lógica aplicada, muy pero que muy interesada.
-¿Qué sucedió para que al final decidieras buscar ayuda?
-Me encontraba muy
mal, desmejorado, desmoralizados con depresiones; empezaba a costarme
levantarme para empezar los quehaceres diarios, las relaciones sociales eran
imposible, estaba descuidando a la familia; ya no era el operario superactivo
por lo que me contrataban las empresas, incluso años mas tarde descuide la mía
hasta cerrarla. Al final mi mujer y mi familia me convencieron de que no podía
seguir así, me había convertido en una persona irascible, intratable, imposible,
un misántropo: en fin nada recomendable para la sociedad.
Convencido accedí a
ingresar en un centro para probar, dure un mes y no conseguí nada mas que dejar
de beber ese mes y otro mas.
-¿Qué sucede cuando estas en terapia por primera vez?
-Te sientes
avergonzado, aislado como si solo tú serias el malo; después comprendes que los
demás están aquí por algo y eso aunque
no te exonera, te conforta, te sientes aliviado, uno mas de la manada.
Aguante en ese lugar
hasta que me asfixio, de tal manera que pedí el alta voluntaria; no había
superado la presión a la que había estado sometido durante mas de un mes largo;
nunca me integre y eso me excluyo del grupo y la terapia. Tampoco tenia muy
claro que esa terapia me ayudaría a dejar el consumo y nunca me aclararon por
que.
-¿Por qué?
No sabría que
responder, el trabajo, el alterne, las cenas en parejas, con los amigos, en
definitiva le hecho la culpa al empedrado de haberme caído, por que no se la
respuesta; pero recaí “y de que manera”.
¿Es muy fácil recaer?
-Facilísimo, todo es
empezar y va rodado, sin quererlo y el bicho te pide alimento; el alcohólico
que llevas dentro sale a la superficie y aunque no lo reconoces puede con tu
fuerza de voluntad, mal que te pese te tiene atrapado subyugado y prisionero.
-¿Lo peor a la hora de dejarlo?
-La impotencia de
pensar que es imposible; siempre luchando con las tentaciones, hábitos, lugares
y costumbres que te cuesta dejar, esos círculos de amistades en los que te
movías, en olvidarte de ellos, en vivir aislado, filtrando y mintiendo de todo
a todos.
-¿Y en que notas como te ha afectado?
-En los cambios de
humor; me disparo a la primera de cambio, no aguanto nada ni a nadie, todo me
sienta mal y me preocupa; no atiendo a mis obligaciones, hago daño a los que me
quieren con mis desplantes, exabruptos y mis salidas de tono, cuando no les
obsequio con mis silencios y aislamiento.
Me he creado, para no
tener problemas ni dar explicaciones, una manera de ser ficticia, que se basa en hacer y decir lo que
los demás quieren que haga o diga” lo políticamente correcto”, con la ley del
mínimo esfuerzo: la monotonía en grado sumo.
-¡Que duro!
-Si que es duro, sino
lo pasaría tan mal – ¡si seria muy fácil!-, si no sufriría, volvería a recaer
mil veces; por ello busco ayuda de todo lo que me aparte del consumo: en el
centro, en mi pareja, en mi familial en mis escasos amigos, en el trabajo y mis
obligaciones, en tener el tiempo ocupado para no pensar ni caer en mi adicción.
-¿Fue difícil reconocer que eras alcohólico?
-Al principio si, yo
me consideraba bebedor social; con el tiempo y los fallidos intentos de
dejarlo, me definió en lo que lo era –alcohólico- y convenciéndome a mi mismo,
me dije que podía vivir con ello como con otras enfermedades crónicas que
padezco, asimile que era una mas de ellas hasta que vi. que era esta la que
provocaba las crisis de las otras, eso si que fue traumático, si dejaba de
beber se agravaban.
-Imagino que la ayuda de amigos y familia es esencial.
-No, la verdad es que
aunque cueste reconocerlo no ayudan mucho, los amigos te evitan, los pierdes, te apartas de ellos porque no
puedes seguir su ritmo, no estas a su altura, no alternas como ellos.
La familia esta hay,
pero no vive en tu casa contigo, no esta cuando sales a la calle, vas al
trabajo; ya lo tienen asumido, pasan de ti y de tu problema que no es el suyo.
Se pueden contar con
los dedos de la mano los que verdaderamente se interesan por ti, por tu
problema y te ayudan; son pocos pero buenos, los demás no importan.
Que todos, familiares
y amigos se miren en mí como en un espejo, que les puede pasar a ellos lo mismo
que a mí, que de bebedores sociales pasen a ser alcohólicos sin remedio, aunque
no lo reconozcan o lo vean como imposible “a mi no me pasara eso”.
-Si alguien conoce a un alcohólico ¿Cómo le puede ayudar?
-No, no se puede ayudar a un presunto alcohólico, pues no
lo reconocerá ante nosotros ni ante nadie; si le intentamos convencer nos
evitara y perderemos su relación; aunque sembraremos dudas que ira repasando,
para con el tiempo auto convencerse de que lo es, se convertirá en receptivo y
entonces nos pedirá información de donde acudimos nosotros y de que pasos dar;
entonces si que ya le podemos ayuda, y lo haremos.
-Y vemos que es posible.
-No soy quien para
opinar de ello, de si es posible o no, no puedo sentar cátedra si no he
aprobado; esta enfermedad es a todas vistas“incurable” crónica y yo he
vulnerado varias veces mis fases de abstinencia; particularmente y entre
comillas yo lo veo imposible, igual al que aconseje lo consiga.
Se que suena mal, pero tantas recaídas
me hacen ser critico conmigo mismo y con los demás –la sociedad al completo-,
que te discriminan, no te comprenden pero te juzgan, para ellos es muy fácil
aun a sabiendas que entre ellos hay millones de candidatos a ser como yo “a
rellenar esta entrevista”.
-Esta es mi reflexión de todo lo contestado:
Seguiré con la terapia
“de momento”, todavía no estoy totalmente curado; de la anterior terapia con la
que he empalmado esta, he aprendido varias cosas, entre ellas: ser impasible,
escéptico, egoísta, a odiar y ser rencoroso para todos y con todos desde el
escepticismo que conlleva el no estar convencido, a vivir escondido pasando
desapercibido, empeñándome en mimetizarme con el sistema, con el disfraz
de”divino de la muerte” puesto y con la pregunta del millón ¿de verdad será posible dejar el alcohol para siempre….? FIN
¿Continuara…..?
Esta entrevista se realizo, estando presentes las tres partes, yo
mismo, conmigo mismo y bajo la supervisión y dirección de Toñi.
En Pedrosa a: Uno de Agosto de 2013, por y para más gloria e inri de un egocéntrico
convencido. Bravo
miércoles, 21 de agosto de 2013
Cómo mejorar el clima en una convivencia
Bueno, ante todo nos hemos puesto al día en los comentarios que teníamos pendientes de contestar desde hace tiempo, así que si nos escribiste algo seguro que te hemos respondido. Muchas gracias por leernos y seguir con nosotros. Para nosotros es superimportante.
Por otro lado hemos estado hablando sobre esta imagen que, sin estar dirigida especialmente a nadie nos es muy gráfica en nuestro caso particular.
Y para terminar y que veáis que hemos trabajado mucho hemos repasado las cosas que se pueden hacer en Pedrosa cuando el clima del grupo no es todo lo bueno que debería ser y así evitar tensiones, conflictos y discusiones innecesarias:
1. Preocuparse cada uno de su terapia y no de la de los demás. Hemos venido a reflexionar sobre nuestras vidas y nuestros problemas y no sobre los de los demás. Podemos ayudarles escuchándoles pero no somos nadie para meternos en su vida. Tampoco somos más que nadie por estar en una Fase superior, o por tener privilegios, o por salir mas horas que otro. Todos tenemos el mismo problema y los mismos objetivos, que nadie piense que es mejor o peor que el que tiene al lado, solo distintos pero ni mejores ni peores.
2. Evitar conversaciones relacionadas con el consumo y las drogas. Al final se forman círculos muy dañinos para todos. Los que hablan y los que escuchan. Si es algo que tenemos que olvidar lo primero que tenemos que hacer es no hablar sobre ello con el objeto de recrearnos.
3. Si tienes un problema con una persona háblalo con ella directamente y no con nadie más. Si no te ves capaz usa la reunión de convivencia y si no háblalo junto con un profesional. Siempre con respeto y con ánimo de resolver el problema.
4. No te metas en asuntos que no van contigo. No alimentes el conflicto con comentarios sueltos, rumores o "echando más leña al fuego". Apaga "radio-patio" y consulta solo fuentes oficiales.
5. Ve a los demás como una ayuda y no como un rival. No puedes vivir en tu mundo ni desligarte del grupo, las soluciones las tenemos que aportar entre todos. Juntos somos más fuertes por separado restamos en lugar de sumar.
6. Lo que enseñes a un ingreso lo enseñará el día de mañana como padrino. Si nos ocupamos de que la gente nueva aprenda bien las normas es más fácil que el día de mañana las cumplan, entiendan y enseñen correctamente. "El que siembra vientos, recoge tempestades".
7. Cumplir las normas y hacer bien las responsabilidades. Ayudando al que necesite ayuda y explicándole el por qué de las normas para que no solo las cumpla si no que las entienda y las defienda como necesarias.
miércoles, 7 de agosto de 2013
El Proceso de la Recaída
Hemos estado haciendo una dinámica educativa hablando sobre
los antecedentes del consumo y las
recaídas. El resultado es esta pizarra llena de ideas:
Para los que no
entendáis la letra:
- Tomo medicación de más o dejo de tomarla.
- Pienso en consumir continuamente y que me va a
aliviar.
- Siento como que me falta “algo” que mi vida no es
plena.
- Tengo una actitud negativa hacia todo (incluida la
abstinencia), discuto sin motivo, me dan ataques de ira.
- No encuentro mi sitio. Sentimientos de tristeza,
apatía, depresión.
- Cambio mi rutina, desorden en la alimentación y en los
horarios.
- Dejo de tomarme en serio mis responsabilidades.
Descuido mi trabajo.
- Me encierro en mí mismo. Nerviosismo.
- Cambios bruscos de humor. Euforia repentina.
- Aparece el autoengaño, pienso que voy a controlar con
el consumo, busco excusas para consumir, “mañana lo dejo”…
- Piensas en cambiar una droga por otra (alcohol,
medicación, cocaína).
- Comienzo a frecuentar lugares y amistades relacionadas
con el consumo.
- Miento más.
- No sé qué hacer, el aburrimiento me puede o tengo
episodios de hiperactividad (intento hacerlo todo a la vez).
- Fumo más.
Lo dejamos
aquí por si le sirve a alguien o para nosotros mismos en un futuro, para que
estemos alerta.
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